El poder de la respuesta emocional.

Por tendencia el Ego esta condicionado por la mente (manas), asi como por las rutinas y memorias subconscientes (Chitta) para dirigir toda nuestra vida, recurriendo una y otra vez a respuestas emocionales de inseguridad, temor, rabia, decepción, frustración para anclarse en la individualidad. Buscando el optimismo y la felicidad en lo externo a través del poder, el dinero, la salud y las relaciones. Todo esto lleva a generar una rueda de apego e insatisfación interna que genera un gran vacío, este vacío proviene de la separación que se produce entre el ego y la realidad interna que cada uno es y por el alejamiento del principio dharmico.

En este plano de la experiencia, el ego, el sentimiento de individualidad lleva a una desidentificación de esa realidad interna o principio Divino. La gran baza del ego para continuar con esa desidentificación es trabajar con respuestas emocionales con poca o muy poca luz «irradiación, emanación y vibración».

Se acompaña grafico, con la luz de cada una de las respuestas emocionales, además se agrupan las respuestas o PTF en base a las que generan karma positivo, las proporcionan karma negativo  y las que llevana la persona por el camino del Dharma o proposito de vida.

En este post, te introducimos en lo que es Karma y Dharma, lo que son las emociones, las respuestas emocionales y por ultimo como gestionar en base al Dharma.

Karma y Dharma

Karma = La palabra “Karma” en Sanscrito, significa “Acción” y por lo tanto su consecuencia también se traduce en acción, toda acción tiene su consecuencia. Dicho de una manera entendible el karma genera deuda de juego al ir en contra del propósito de vida. El karma es energía del plano atmico e interactúa en la materia. El karma escribe el guion de vida,  su combustión o transformación genera residuos, si los canales de evacuación están obstruidos o semiobstruidos se genera toxicidad interna.

Dharma = La palabra “Dharma” en Sánscrito, significa “Propósito en la vida”.  El Dharma es energía del plano Divino y carece de consecuencia, por lo tanto no genera deuda de juego. Además esta energía que en su transformación carece de residuos por lo que da igual como estén los conductos de o canales de evacuación.

El Dharma o proposito de la vida siempre es positivo porque está cargado de amor. El Karma puede ser positivo o negativo.

Emociones y sentimientos

Las emociones son reacciones psico-causales que ocurren de manera espontánea y automática. En cambio, los sentimientos son la interpretación que hacemos de esas emociones y se pueden regular mediante los pensamientos.

Los sentimientos son reacciones psicofisiológicas causadas por las memorias o contenido del cuerpo causal, es por así decir el reflejo del karma o dharma del causal y del instrumento psicosomático interno. Dicho de otra forma, los sentimientos son la interpretación del contenido (karma/dharma) del psico-causal, karma seria lo que se debe transmutar y dharma lo que se debe alimentar.

Para experimentar el amor hay que reconocer el temor. Esto se complica cuando se considera lo irreal como lo real, lo cual conlleva a las personas a vivir confundidas y esclavas de lo aparente e ilusorio. La gran mayoría de las personas consideran que lo externo, lo que la mente interpreta a través de los sentidos es real, esta es una gran confusión, es como considerar que la imagen que esta en el espejo es real, sin embargo esa imagen es solo un reflejo.

Esto mismo ocurre con lo externo, lo que la mente recibe a través de los cinco sentidos de percepción (sonido, tacto, vista, gusto y olfato) se interpreta según los parámetros que cada persona tiene en su memoria fisio-psico-causal y cuando el ego esta alejado de buddhi esa interpretación da por real lo externo.

La realidad es que la vida, todo lo que rodea a una persona es una proyección-interactiva de su propia realidad interna. La vida es el espejo donde se muestra el contenido del cuerpo causal «deuda de juego», la mente es el instrumento o  proyector  que hace visible ese contenido en el espejo (vida). El cuerpo causal es el equipaje o deuda de juego del alma a gestionar en esta vida.

Esta escala esta basada en los 22 puntos fijos emocionales PFE de  Esther y Jerry Hitks. en este caso se completada con la irradiación de cada respuesta emocional medida en Ub. (unidades bovis). Además cada PFE es como un imán que atrae un tipo de sentimiento asociado que también se refleja en la escala y si ese sentimiento conduce hacia el Dharma o karma negativo.

La respuesta emocional «PFE»

La respuesta emocional o punto fijo emocional «PFE» esta basada en patrones de respuesta emocional aprendidas ante ciertos estímulos o situaciones. Estos patrones son hábitos de respuesta, cuya finalidad es asegurar nuestro bienestar, bien sea ahorrando recursos cognitivos o evitando riesgos desde el punto de vista del ego. Los sentimientos son el instrumento para darse cuenta de la respuesta emocional «PFE»

Cuando se comprende que este cuerpo es un instrumento o un vehículo para experimentar quien realmente se es, la perspectiva cambia, lo externo es una bendición que ayuda a cada persona a experimentar lo que es y para ello debe reconocer lo que no es.

Cuando se experimenta lo que se es, se siente gozo y paz, comprensión y compasión, porque se reconoce que lo que esta fuera es un reflejo de lo que esta dentro, en cada situación y en cada persona se ve su propia esencia proyectada.

Por este motivo la respuesta emocional «PFE» es la llave que tiene cada persona para vivir la vida reconociéndose o durmiéndose, dormirse causa separación, temor y sufrimiento. Los sentimientos son el instrumento para darse cuenta de la respuesta emocional

Al transmutar Karma hay Dharma, esta transmutación depende en gran parte de la respuesta emocional, consciente e inconsciente, que se da en cada instante a la vida.

Cada sentimiento y  por ende cada emoción gestionados con aceptación y consciencia, es una maravillosa oportunidad para recargar la mochila con Dharma y transmutar Karma.

Las únicas respuestas emocionales que conducen al Dharma  son amor,  alegría, poder personal, libertad, gratitud, pasión, entusiasmo, ilusión, felicidad, optimismo. El resto de respuestas conducen en menor o  mayor media al Karma, por ende a la ignorancia y el sufrimiento.

A través de la respuesta emocional construyes o destruyes tu propia paz y alegría.

Cambiar la respuesta emocional «PFE»

Para cambiar conscientemente la respuesta emocional, hay muchas herramientas, una de ellas es el Ho’oponopono, ciertas prácticas de kriya, el contacto con los bosques….

Lo que hemos visto que es más efectivo para la gestión de las emociones es el caminar descalzo en la naturaleza, con la atención en la entrada y salida de aire por la nariz, aconsejamos esta práctica un mínimo de 10 minutos diarios y el resto del tiempo alternar con la siguiente afirmación, la afirmación por su polivalencia, además de actuar a nivel de la respuesta emocional, de los sentimientos dolorosos y de los acomodamientos, posiciona como observador/a.
Utilizala cada vez que estés en un proceso apegos o de sentimientos de baja frecuencia, que condicionan tu alegría.

COMO SE PRACTICA:

Fija tu atención en el centro del pecho y en el armonizador, si lo deseas también con la atención visual. Mentalmente o en alto di las siguientes palabras;

Esto que estoy sintiendo o viviendo es irreal, es una ilusión.
Soy Luz, Soy Paz, Soy Amor, Soy Alegría y Felicidad,
y decido dejarme guiar por esa conciencia superior.
El soy yo

Esta afirmación además de facilitar la gestión de tus respuestas emocionales en base al Dharma, te convierte en observador y dejas de implicarte en lo que esta sucediendo. Pasando de un proceso inarmónico con estancamiento de la energía, a convertirlo en armónico. Para que se asiente e integre en tu inconsciente (subconsciente y supraconsciente) a lo largo del día debes repetirla unas 40 veces, de forma sentida y poniendo la atención en el centro del pecho o en el armonizador.

Recuerda, todos estamos, viviendo una obra de teatro, donde somos los directores y los actores al mismo tiempo, y debemos vivir esta película como lo que es, algo que aparenta ser real, pero no lo es.

Por lo tanto siempre que te sientas atrapada/o por lo sentimientos doloroso de tristeza, miedo, inseguridad, rabia, recuerda centrar tu atención en tu corazón central y en esa maravillosa llave, protector que llevas puesta y deja que realice el trabajo de reconexión con tu verdadera realidad.

Llegara un momento que después de soltar toda la carga que cada uno lleva, la seguridad, compresión, compasión y alegría, serán tu forma de experienciar esta maravillosa película.

En este enlace puedes comprobar la escala de efectividad que tiene esta y otras prácticas:

Nivel de efectividad de afirmaciones y mantras que se pueden utilizar para gestionarte.

El coraje de ser uno mismo

 

Ser uno mismo, salirse del camino establecido suele ser motivo de ridiculización y mofa. Es más sencillo caminar por la avenida que transita todo el mundo que iniciar una travesía en solitario, tomando las riendas de nuestra vida y siendo coherentes con lo que verdaderamente queremos hacer. Y es que sólo podemos encontrar la dirección (nuestra dirección) escuchándonos y siguiendo los dictados de nuestra intuición.

La normalidad es el camino de la comodidad y el estancamiento. Y aunque tiene sus ventajas, el precio a pagar es alto. Cada uno de nosotros nace con una semilla única y diferente a todas las demás, cuyo potencial sólo florece al seguir nuestro propio camino en la vida. De ahí la importancia de tener el coraje de ser nosotros mismos, desmarcándonos de los parámetros impuestos, que por lo general limitan y sepultan nuestra autenticidad.

Y es que lo establecido, lo convencional, lo conservador, lo viejo, lo de siempre y, en definitiva, lo “normal”, es una posición existencial antinatural, puesto que todo está en continuo cambio y evolución. Así, para sanarnos de la patología de la normalidad hemos de ser honestos con nosotros mismos y tener el valor suficiente para convertirnos en la persona que podemos llegar a ser.

 

Recuérdalo, solo tú tienes la decisión de reconocerte y despertar definitivamente.